Boletín Informativo
Boletín informativo mensual “El Sembrador”.
Compartiendo El Pan de Vida.
Septiembre, 2011.
“LA ERA DE LA ANSIEDAD”
Vivimos en una era de ansiedad. El mundo se mueve a una velocidad increíble. Todo nos produce “stress”. El tiempo nunca alcanza y las comidas rápidas son la moda. Constantemente estamos siendo bombardeados por el enemigo con pensamientos negativos.
Desde que ponemos un pie fuera de nuestra casa, podemos sentir la ansiedad en que se mueven las personas. Nadie quiere esperar en la línea, todos estamos en afán, y esto es el resultado de los problemas familiares cotidianos de cada cual.
Lo que tenemos que comprender es que como cristianos no podemos entrar en ese mismo afán diario o ansiedad, hasta el punto que vivamos en la misma aflicción que viven las personas que no tienen a Cristo en el corazón. El creyente en Jesucristo no pertenece a este mundo, pertenecemos al reino Celestial. Sin embargo, hacemos planes para el futuro, nos llenamos de pertenencias, de cosas materiales y nos atamos cada día más a esta tierra. Realmente en esta tierra somos peregrinos, estamos de paso y solo Dios conoce el tiempo que habitaremos aquí.
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12: 2
Se ha calculado que la mente humana tiene aproximadamente 100.000 millones de neuronas. Definitivamente la mente tiene un poder incalculable y el enemigo sabe que puede entrar a nuestras vidas solo a través de nuestra mente. En nuestra mente albergamos pensamientos de éxito o pensamientos de derrota, pensamientos de alegría o de dolor, pensamientos positivos o negativos, pensamientos de salud o de enfermedad. Todo depende de lo que aceptamos. Es en la mente donde peleamos nuestras más grandes batallas.
El diablo no conoce nuestros pensamientos, solo Dios los conoce, sin embargo, recibimos cada segundo pensamientos inapropiados de parte de él, porque su intención sigue siendo destruir al hombre; la creación perfecta de Dios. Es posible que un ave revolotee sobre nuestra cabeza, pero depende de nosotros el que le permitamos que haga un nido en nuestra cabeza. La Biblia nos declara que tenemos la mente de Cristo; por lo tanto pensemos como El pensaría. Aclaremos nuestra mente. Recordemos que Jesucristo ya clavó nuestros pecados, nuestras enfermedades y ansiedades en la cruz del calvario. Renovemos nuestra mente en El. No dejemos que nada nos robe la paz que solo Dios nos da.
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Filipenses 4:8
Permitamos que cada amanecer podamos entregar nuestra mente a Cristo, el Autor y Consumador de la fe. Vivamos para El. Confiados que El controla nuestras vidas y que sólo permite las pruebas que podemos soportar. A través de la prueba, somos moldeados como a vasija de barro, a Su imagen y semejanza. Con Sus propias manos nos prepara para enfrentarnos a toda ansiedad, y salir victoriosos.
En el antiguo testamento vemos a Daniel y sus amigos, como fueron pasados por el horno de fuego, pero salieron ilesos porque estaban bajo el abrigo del Altísimo. Así mismo nosotros, podemos salir ilesos de las pruebas; si nos vestimos con la armadura de Dios, nos calzamos con el apresto del evangelio de la paz, tomamos el escudo de la fe, el yelmo de la Salvación y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios.
“Vivamos confiando en Jesucristo, libres de toda ansiedad, porque El tiene cuidado de nosotros”.
Boletín informativo mensual de “El Sembrador”. Compartiendo El Pan de Vida. Septiembre, 2011. “LA ERA DE LA ANSIEDAD”















